Aforus

Casos de uso

Tres situaciones que se repiten en consultoras y agencias de la región. Si alguna se parece a la tuya, el producto ya está pensado para eso.

Te llega una propuesta y hay que responder mañana

Un cliente pide un equipo de cuatro personas por tres meses, empezando en octubre. La pregunta no es si sabes hacerlo: es si te queda gente.

Hoy eso se contesta abriendo el archivo de asignaciones, contando a mano quién está libre, acordándote de que dos personas tienen vacaciones en noviembre, y decidiendo con el estómago.

  • Cargas el proyecto como tentativo, con las personas que tendrías que poner. No compromete nada.
  • La grilla muestra de una vez quién queda sobreasignado y en qué semanas.
  • El pronóstico separa lo confirmado de lo tentativo, así que ves el piso y el techo: qué facturas seguro y qué facturarías si esto entra.
  • Si no cabe, pruebas con un placeholder —«Backend por contratar»— y ves cuánto costaría que sí quepa.

Facturas bien y no sabes por qué el mes cerró flojo

El ingreso del trimestre se ve sano, pero la plata no alcanza como debería. En algún lado hay gente cara en proyectos que pagan poco, y no aparece en ningún reporte.

El margen se calcula una vez al mes, en una hoja aparte, con los salarios de un lado y las facturas del otro. Para cuando se ve el problema, el trimestre ya pasó.

  • El costo y el ingreso salen del mismo plan de asignaciones, así que no hay dos verdades que reconciliar.
  • El margen por proyecto se ve mientras el proyecto todavía se puede corregir, no en el cierre.
  • Las horas facturables sin tarifa de venta se señalan aparte: cuestan y no producen ingreso, y son la causa más común de un margen que se ve peor de lo que es.
  • Los costos de personal solo los ven quienes tienen permiso. El resto del equipo usa la misma pantalla sin ver un salario.

Cobras en dólares, pagas en quetzales y reportas en otra cosa

Los clientes de afuera pagan en dólares, la nómina es local, y algún proyecto quedó firmado en euros. Consolidar eso a mano es una hoja con tipos de cambio que nadie recuerda actualizar.

Se convierte todo al final, con el tipo de cambio del día en que alguien se acordó, y los números del reporte no coinciden con los del mes pasado.

  • Cada monto lleva su moneda al lado. Ninguna cifra obliga a adivinar en qué está.
  • Los tipos de cambio son tuyos y con fecha: el que aplicó en septiembre sigue aplicando en septiembre aunque hoy sea otro.
  • Todo consolida en la moneda que elijas para la organización.
  • Si un tipo de cambio se quedó viejo, el resumen semanal te lo dice antes de que un reporte salga vacío.